27.2.16

Arcos

Cuando amanece,
las oviformes pupilas dilatadas  hablan
del patético deseo de ser,
y al atardecer, la niebla 
desciende en forma de agua.
Es entonces cuando se intuye,
que alguien morirá ahogado esta noche.

Yacerá boca abajo sobre el tupido regazo de la niebla
hundiendo en sus costillas el rostro,
dejando ascender,
sus cabellos fulgurosos,
hasta que éstos canten
a la luz de una estrella
la onírica promesa
"no os maldeciré nunca más 
a vosotras, las diosas,
no abriré mi boca
para envejecer vuestra armonía".

Sus ojos serán extraños
brillantes
parecerán entonces más escuálidos.
Colgarán, oscilantes, de las ramas de un sauce
a la espera del perdón,
de la piedad.

Mas si la tarántula blanca y negra
entorna sus ocho ojos
hacia la flor del pensamiento
la primavera abrirá sus puertas:
 rojas, verdes, amarillas,
colores
que dejan sin aliento.

Y entonces, 
el muerto lo sabe (sabrá)
"ya es tarde para el canto"

2 comentarios :

Elendilae dijo...

Cuando atraviesas el umbral de la vida, se hace demasiado tarde la absolución.

ℒ. dijo...

Hermosa manera de escribir y hermoso blog.

(Adoro los gatos) ^ ^

Besos.