19.11.15

Museos

He escamado mi piel a la luz del alba,
he engullido la tristeza y el silencio
mas en constante sed he pintado en mosaico la canción
del terror engendrado ante lo que ha de nacer.

Es un cuadro que carece de ternura,
mas el miedo sabe más de lo que creíamos,
sabe de amor y de palabras
sabe de dolor y cenizas.

El color del cuadro se hunde
en los ojos de un visitante que en sigilo lo mira,
en busca del calor desnudo de las pupilas
que entre lágrimas han asistido a la visión del espejo roto,
el rostro surcado de pliegues,
el pájaro muerto.

La sed no se consume,
sombra a sombra la muerte salta a la luz de la memoria,
débiles recuerdos a los que ya no sé qué nombre dar
para que puedan ser amados
me golpean
y sé que sigo sola.




3 comentarios :

Elendilae dijo...

Siempre he creído que a los cuadros se les otorga una segunda vida cada vez que alguien se para a observarlos, cada vez que alguien intenta descrifrarlos.

¿Nos ocurrirá lo mismo a nosotros?

Un besito

Sab Sognatore dijo...

Tus palabras siempre están tan llenas de muerte y esa muerte de vida, que me imagino rosas negras naciendo de entre tus líneas. Me encanta leerte.

Un saludo,
S.

Laeddis dijo...

Es desolador. Precioso pero desolador.
Haces de la tristeza algo bonito y leerte es toda una maravilla :)