24.3.13

Seis años después, te maldigo, Poesía.

Fuiste árbitro de mi llanto,
Prematuro hálito de vida,
Luz que desenreda mi costado
De tanta precoz herida.

Aún recuerdo mis helados juramentos,
La cálida admiración desorbitada,
Las inmaduras alas de un sueño ceniciento,
Precoces ilusiones que quedaron en nada.

Escapaste umbría y enfadada de mis manos,
Como un niño que escapa de su quehacer,
Dejándome huérfana, presa en el desamparo,
Condenada a la inercia de un fantasma que solo sabe desaparecer.

Te escapaste haciendo cenizas ese esbozo de vida,
Y mentiría si dijese que te busqué,
Lo cierto es que tan solo quería cerrar la herida,
Asediar la desventura de una musa que se fue.

Qué voy a decir, si la culpa no fue mía,
Qué iba a decirte, suplicarte volver,
Tú ya te habías ido, de asueto o cacería,
Tú ya te habías ido, y yo no te quería ni ver.

Seis años después, te maldigo, Poesía,
Llamas a mi puerta y se me cae el alma a los pies,
Embriaga mi nariz tu siempre dulce ambrosía,
Dónde has estado, explica todos los porqués.

Seis años después, te maldigo, Poesía,
Y no sabes cómo me cuesta volver a recorrer tu piel,
Vuelven a mí con cada roce las alarmas y elegías,
Despiertas antiguas canciones que tiemblan en este papel.

Que miedo tengo, Poesía, maldita seas otra vez,
Pues te habías marchado, y contigo las batallas,
Las ganas de vivir y revoluciones por esclarecer,
Dejando paso a un corazón carcomido por polillas,
A la pseudoprosa conformista y a una muda aridez.

Que miedo tengo, Poesía, maldita huésped en mi piel,
En mi garganta se atascan tus rimas malheridas,
Ahora es vuelto, y suplico una estancia perenne,
Que por mucho que fuera tu amante despechada,
Ahora te escribo, mi ávido mi paladar degusta tu miel.

Poesía, bienvenida.
Quédate.

Seguramente nadie comprenderá lo que me cuesta escribir esto. Es cierto, como digo, que hace 6 años dejé de escribir poesía, y retomarlo me cuesta ineludiblemente. 
Así que... Sé que probablemente esta poesía no sea lo suficientemente buena como para publicarla, ya que para mí es como si fuera la primera vez que escribo. Pero algo tan importante como mi vuelta a la poesía era algo que no podía evitar dejar en mi blog.
Así que no seáis muy crueles a la hora de dejar una crítica, aunque me gustaría oírlas y tenerlas en cuenta para una próxima vez que, espero, habrá.
Alba Netzmare.

AH.


7 comentarios :

Isi LPP dijo...

Pues me parece buena, mucha más poesía que algunas que leo a veces por ahí. Está llena de sentimiento, además de la rima, que no se nota forzada en ningún momento, y del ritmo interno.

Tendría cuidado, si fuese tú, con la métrica, que es un poco irregular. Pero son versos libres, así que tampoco pasa nada así.

¡Besos, y sigue escribiendo!

Miki-chan dijo...

Pues para llevar tanto tiempo sin escribir... No se te nota desentrenada :)

estearbolquemesustenta dijo...

Hola, yo no critico nada sólo me asalta la curiosidad de saber por qué dejaste de escribir poesía. Ya había paseado antes por tu blog y me gustó. Un abrazo.

Alba Netzmare dijo...

@estearbolquemesustenta
Bien. Creo que no miento si digo que empecé a escribir poesía con seis o siete años. Poesías horribles, claro está, sobre pájaros, flores, nubes y estrellas. Me gustaba hacerlo y me salía tan natural que mi familia se quedó anonadada cuando empecé con ello. Según mi madre era muy buena para lo pequeña que era, pero no sé qué decirte, para genios precoces tenemos a Miguel Hernández.
El caso es que un día, para el cumple de mi madre, tuve la idea de regalarle una poesía. Hablaba sobre una rosa negra, pues ella es morena, y aunque era de las más flojas que escribí, a ella le hizo mucha ilusión. Desde entonces, cada vez que tenía un cumpleaños, trataba de escribir una poesía para el homenajeado... Hasta que se convirtió en costumbre. Me explico: Mis padres, cuando se acercaba una fecha en la cual tenía que hacer un regalo, me decían que escribiese una poesía. Y aunque a mí no me apeteciese hacerlo, aunque no estuviese inspirada, lo tenía que hacer porque me medio presionaban a hacerlo.
¿Cuál fue el resultado? Cada día escribía peor, sin gana alguna. Recuerdo que la última poesía que escribí para regalar (en el día del padre) se la enseñé a mi madre y me dijo "Esta poesía no está nada bien hecha, antes te esforzabas más". Y ese fue el final. Me enfadé mucho cuando me dijo eso, ya que yo no tenía ninguna gana de escribir aquello, tan solo lo estaba haciendo porque ella me lo pidió. Así que puse punto final a la poesía...
Hasta ahora.

(En fin, perdón si he hecho una respuesta demasiado larga, quizá me haya emocionado con tanta explicación. Aun así, me ha gustado contar eso, pues creo que nunca se lo había dicho a nadie).
Un beso :)

Bea Rincón dijo...

Jo, Alba. Ha sido tan asdfghjkl. No vuelvas a dejar la poesía otros seis años, por favor, no nos dejes así.

jordim dijo...

..y buen poema, sisi.

Elendilae dijo...

Creo que nunca llegamos a abandonar la poesía una vez comenzamos a intentar plasmarla sobre nuestros lienzos...

Yo creo que lo haces muy bien. Nunca te sientas presionada a ello, porque como todo se necesita su tiempo, y su placer.

Gracias por compartirla con nosotros!

Un besito, y feliz domingo!