2.1.13

El Tercer Fénix.

 Me pregunto si tú también viviste nuestro esbozo de muerte como inercia de la infelicidad. Me pregunto si lloraste en sueños, si te aferraste a mi ausencia y al vacío que ella conlleva. Me pregunto si tú también sentías el chirrido de tu sonrisa tratando de ser creíble, si fuiste esclavo de tu teléfono y mártir de nuestros monosílabos. Si sufrías en silencio todas las subidas de voz como una bofetada sin cardenal.
¿Te aferraste a la rutina para no perder la cordura? ¿A ese maldito horario que dictaba cuando era hora de gritar?
Me pregunto si tú también sentías mi desesperación por dejar de ser agujero negro que roba tu luz.  La suciedad asida a mi piel, como la pegajosa evidencia de nuestro óbito prematuro. Como la lágrima que te grita cuan crueles son las promesas incumplidas. Piel que rechaza los abrazos de ánimo, porque sabe que absorberá con avidez cualquier agasajo de cariño. Y es que me colgué de todo aquel que quiso hacerme sonreír, tratando de sustituir tu lacerante marcha con  su cerril consuelo. Manos frías que no apaciguan el dolor, por mucho que presionen sobre el golpe. Ventanas que perfilan el amanecer y materializan la cuenta atrás. Ojos que miran tu fotografía con la ciega obstinación de retratarse en tu sonrisa, como si aquello fuera a hacerla real. 

Sin embargo, ahora observo el pasado calendario con un incierto sosiego. Y marco el diciembre del 2012 como mi tercera muerte de invierno. Recordando sin quererlo el 5 de enero del 2010 y el 21 de diciembre del 2011. ¿Por qué digo que soy del invierno, si él no hace más que hacer de su azul melancolía mi guillotina? Yo, que nunca fui fénix, que tan solo renazco porque me duelen las cenizas. Yo, que vivo para sobrevivir. Para no hacer daño. Para dejarme llevar a mi próxima ruina.

Este texto está en Amateurs Hotel, ¿Votas?

4 comentarios :

Anairo Draculesti Chavrin dijo...

Absolutamente preciosa la última línea. El texto tiene un deje existencialista que me gustó mucho.

Besos de neón.

Đamte (Clío) dijo...

no sé qué decir, pero quiero dejar por aquí que duele...

Maitane Aimée dijo...

Cada vez que entro aquí y veo ese par de ojos gatunos mirándome en la cabecera del blog, y leo tus letras, la sensación es indescriptible.

Maravilloso texto <3

Elise dijo...

Es tan maravilloso, tan real.
Y esa última línea, esas palabras duelen y queman pero de una manera tan bella y dulce.
"Yo, que vivo para sobrevivir. Para no hacer daño." Creo que hay demasiados sentimientos ocultos en esas palabras y todos ellos duelen.

Un abrazo.