2.11.12

Faro.


Despojarse de la tristeza, sea, quizá, como despojarse de gran parte de mi alma. La tristeza es esa bajada en la escala a la que ando asida. La tristeza es el garabato de mi seísmo, ese que sustenta todas y cada una de mis sombras. Soy alma condenada a la nostalgia, a la pesadumbre, al desamparo. Soy materia que, ante todo pronóstico, se (auto) destruye.
Pero de esto ya te avisé. Mi color es azul, y vivo quebrada cual reflejo en el agua. Soy eterno retrato a pintura pastel, nebulosa e imprecisa. Que has de pensar en mí como misericordia prematura.
Sin embargo, miro y encuentro en mi senda el filo blanco de tu luz. Filtrándose cual encrucijada. Limpiando mi tizne y tratando de hacer de mis cenizas mi nuevo nacimiento. Acudiendo a mi llamada de auxilio, almacenando mis dolores entre tus propias heridas. Por mí. Para que me duela menos.
Es difícil dar las gracias cuando eres un monstruo del infortunio. Cuando no eres más que un cuerpo inerte que mira al espejo y encuentra cárdenas ojeras.
Sin embargo, escarbo en ese reflejo, y sigues ahí. Abrazado a mis huesos, para que no  me cerciore de que la piel hace tiempo que se desintegró. Quitándome el polvo, pero sin poder luchar contra el sinsabor que se cose cada noche entre lágrimas y fría almohada.
No es tu culpa, pequeño.  Tratar de limpiarme es como tratar de barrer nubarrones en el cielo.
Y aunque sea difícil dar las gracias siendo monstruo cuyas lágrimas aún no han brotado, pero aglomeradas esperan en mis ciegas pupilas, gracias te digo. Por aferrarte a mi aun sabiendo que vivo en un apagón. Aun sabiendo que no eres más que luciérnaga en mi penumbra.

En realidad, eres mi faro.

6 comentarios :

Elise dijo...

Es precioso. Escribes tan bien, pero no sólo eso, sino que además haces sentir con lo que escribes. Me he podido identificar con tus palabras y emocionarme con ellas.

Un abrazo.

Carousel N. dijo...

Ô, pero porqué el viento no me había traído antes hasta tan bello rincón.
Qué tristeza tan sutil; mi piel se ha estremecido con cada palabra que leía, de veras. 'Abrazado a mis huesos, para que no me cerciore de que la piel hace tiempo que se desintegró' Maravilloso, Netz. ;)

¿aceptas mi compañía?:)
(mimos)

M. dijo...

Lo que has escrito es tan... Incalificable. Es tan único.
Me has hecho pararme en cada frase, deleitarme con tus palabras y la forma en la que hilas todo en el texto. La imagen del espejo. Yo también temo al espejo, a veces. Porque cuando escarbo no hay nadie, sólo yo. Y es de mí de quien huyo.
Besazos, me tendrás por aquí más a menudo (si no te importa, claro está).


M.

Esperanza Writes Too dijo...

Oh, madre mía, me has dejado sin palabras :)) es asombroso cómo me ha podido transportar a otro mundo mientras lo leía. ¡Sigue así! :)

-E.

Isabel. dijo...

Una entrada preciosa, como todas las que he leido de este blog hasta ahora. Espero que no dejes de escribir así, nunca.

Gracias por pasarte, un beso;
www.smileandwomanocry.blogspot.com ♥

Leire Aldaregia dijo...

ADORO LOS FAROS.
Escribes genial, tienes una capacidad para transmitir con tus palabras increíble. Te felicito por ello y te sigo de inmediato :)

Te espero en mi blog!