19.11.17

Nacimiento

Hoy siento que puedo contener
toda la miseria de este mundo
agazapada y moribunda entre mis manos
para que ésta penetre en mi piel
y pueda encontrar cobijo donde crecer en mi interior.

Siento cómo sus raíces se asientan
en cada uno de mis pliegues,
firmes y valientes,
tornándose así, de alguna manera,
en lo único fuerte que mi cuerpo
haya podido albergar nunca.

Si su tronco,
a pesar del pequeño recipiente que es mi cuerpo,
consigue crecer dando de sí mi piel en el intento
por buscar la ascensión, la supervivencia,
será el único acto de valentía 
que como cáscara viviente haya podido nunca
llevar a cabo.

Cuando por fin las ramas
se extiendan en consonancia hacia el cielo
borrando todo resquicio que pudiera quedar de mi rostro,
me veréis alzarme siniestra y alta,
más viva de lo que nunca lo he estado,
más real de lo que nunca fui.

Quizás aún así
podáis respirar de mis pétalos y sentir
algo de mi presencia en esta planta de miseria,
este ser vivo que se asemeja en cuerpo tanto a mí,
pues supongo que la tristeza es la cara más real
que he sabido mostrar al mundo,

siempre escribiendo entre lágrimas y deseando que pronto acabe
no sé si la inspiración,
no sé si esta hinchazón en la garganta que tanto duele,
no sé si este poema
que nos habla de toda la miseria de este mundo,
siendo pronunciado ahora e inaugurando así
el nacimiento y origen
de algo que palpita.